Villanúa reivindica la vida en el mundo rural en la entrega de los premios de periodismo Ainhoa Camino

La ceremonia de entrega de los galardones de la cuarta edición del Premio Nacional de Periodismo en el Mundo Rural Ainhoa Camino, celebrada en la tarde del sábado en la biblioteca de Villanúa, fue una reivindicación de la vida en el mundo rural y un llamamiento a seguir trabajando para dar visibilidad a los problemas e inquietudes que marcan la vida cotidiana en los núcleos de población alejados de los entornos urbanos.

La periodista de El Confidencial Marta Ley, ganadora este año del galardón por su reportaje “El mapa de la desconexión: “Aunque quieras, no te puedes quedar” no pudo asistir en la gala, pero a través de un vídeo se mostró agradecida por el premio y destacó la importancia de seguir mostrando la realidad de la España despoblada a través de diferentes formatos y relatos periodísticos.

Marta Ley, jefa de la sección de datos de El Confidencial desde 2020, dirigió para la elaboración del reportaje premiado, un trabajo interactivo que muestra el grado de desconexión con servicios sanitarios y educativos en los municipios españoles, a un equipo formado también por Emma Esser (diseño) y María Mateo y Luis Rodríguez (desarrollo). Ley celebró el hecho de que este premio coincida con el veinticinco aniversario de la fundación del El Confidencial, “lo que viene a avalar una apuesta decidida del medio por el periodismo de datos y el periodismo rural” señaló en su intervención.

El acto de entrega de los galardones fue, como siempre, sencillo pero profundamente emotivo. Luis Terrén, alcalde de Villanúa, recordó emocionado la figura de la periodista Ainhoa Camino, desaparecida en 2021, que ejerció como responsable de comunicación de Turismo Villanúa durante varios años. En su discurso de apertura el edil subrayó que “la primera edición fue una mezcla de tristeza y recuerdo por Ainhoa porque todo estaba muy reciente, pero cuatro años después sobre todo prima la memoria de su presencia y de su trabajo y la alegría porque este premio cumple cada año con los objetivos con los que nació: reivindicar el periodismo y a los periodistas que trabajan en el ámbito rural y dar visibilidad a la España despoblada”.

En este sentido Terrén hizo un llamamiento a que se hable cada vez más de “las cosas positivas que tienen los pequeños pueblos, aquí se vive muy bien y me gustaría que se relataran más historias que cuenten que aquí se puede vivir y se puede vivir bien, porque tenemos una gran calidad de vida”. Ana Etxabe, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Villanúa, celebró el premio entregado al equipo dirigido por Marta Ley y destacó “que se trata de un trabajo impecable, de fácil acceso que nos da una visión precisa de cuál es la realidad de los lugares alejados de los centros urbanos y cuáles son los problemas cotidianos a los que nos enfrentamos. La manera en la que se presenta, a partir de los datos, no admite interpretaciones, ahí está su gran valor”.

Por su parte Juancho Dumal, presidente de un jurado compuesto también por los periodistas Isabel Poncela y Chema López Juderías, indicó “que los tres tuvimos muy claro que este era el reportaje con más merecimientos. El periodismo de datos cada vez es más importante en nuestra profesión y nosotros quisimos precisamente valorar esta circunstancia: que un exhaustivo trabajo de recopilación de datos sirviera para mostrar sin filtros la realidad de los pequeños lugares que no suelen estar en las portadas de los grandes medios”.

Dumall destacó la calidad de los más de cincuenta reportajes presentados a esta cuarta edición, muchos de ellos procedentes de medios de gran peso en el ámbito nacional como El País, El Mundo, La Vanguardia, El Periódico, El Confidencial o el ABC. “Ha habido historias muy interesantes que desde perspectivas muy originales muestran aspectos de la vida en el mundo rural que sin duda ayudan a entender mejor cómo es nuestro día a día”.

La periodista de Sariñena, Elena VIllellas, recogió emocionada el premio a la trayectoria. La monegrina trabajó en el diario Segre, Antena 3 TV, Onda Cero, Agencia EFE, Radio Nacional de España en Barbastro, la corresponsalía del Diario del Alto Aragón en Sariñena y Antena Aragón TV. En 2003 puso en marcha Radio Monegros, como emisora comarcal, que estuvo activa durante casi una década, y que compaginó desde 2006 con la labor de técnico de Comunicación de la Comarca de Los Monegros, función que sigue desempeñando en la actualidad.

Villellas hizo un repaso a su trayectoria profesional, que la describió como “un camino de ida y vuelta” desde Barcelona, donde vivió desde que tenía 3 años, hasta que en 2003 se estableció de nuevo definitivamente en Sariñena. “Toda la experiencia acumulada en estos años, todos los profesionales con los que compartí tiempo y trabajo y todas las personas a las que conocí ejerciendo esta maravillosa profesión me han demostrado que ejercer el periodismo en el mundo rural es tan emocionante, tan interesante y constructivo como en cualquier otro lugar”, señaló.

Tras la entrega de los premios, el presidente del jurado, el periodista Juancho Dumall, moderó un ameno diálogo entre la directora de SER Pirineos Radio Jaca, Cristina Pérez, y el director de COPE Jaca, Pablo Barrantes. El objetivo era destacar la importancia de las radios locales en el mundo, rural no solo como medios de comunicación sino como elementos de vertebración social. Pérez definió a las emisoras locales como las últimas supervivientes ante el empuje de la globalización, “de ahí la importancia que siguen teniendo, porque son las que todavía dan voz a las gentes y a las inquietudes de los pequeños lugares”. Pablo Barrantes, por su parte, se mostró optimista ante el futuro de la radio, “nos han matado cien veces y aquí estamos”, y señaló que las innovaciones tecnológicas, como la Inteligencia Artificial, “son herramientas que nos van a ayudar a ser más eficaces en el trabajo, y en cierta medida también más viables, especialmente a las emisoras pequeñas”.

Scroll al inicio