En una noche cargada de memoria histórica, Villanúa dio vida de nuevo a uno de los episodios más dramáticos de su pasado con “La Noche de las Condenadas”, el acto central de la Semana de las Güixas. Con una cuidada puesta en escena guionizada a partir de documentos reales, los asistentes fueron testigos de una representación evocadora del juicio y condena de cuatro mujeres acusadas de brujería.
Al caer la noche, las calles y plazas de Villanúa se transformaron en un escenario vibrante: fuego crepitante, luces dramáticas y el eco de tambores resonaron en un ambiente que recordó rituales colectivos y puso en común los ecos del pasado. Las actrices Míriam Stolisky, Ana Seguí, Raquel Renieblas y Olga Pareja vistieron de dramatismo y de realidad una representación a medio camino entre el espectáculo y la reivindicación.

El espectáculo estuvo acompañado por el enérgico grupo de percusión Kolpez Blai, cuya música realzó el ritual de la condena pública. La noche culminó con una sesión de DJ a cargo de Luna Roja, que con ritmos de mundo y luces evocadoras concluyó la experiencia con una invitación emocional y física a la reflexión.

“La Noche de las Condenadas” fue más que un espectáculo; fue una dramatización que permitió mirar de frente a la historia y reconectar con una memoria colectiva muchas veces relegada. Con fuego, ritmo, escenografía y una estructura narrativa poderosa, este acto logró agitar emociones y promover la reflexión.
Ls Semana de las Güixas ha finalizado este domingo después de cuatro días de actividades en los que han convivido espacios para la diversión con otros en los que se ha invitado a la reflexión sobre la mujer y los patrones que a través de la historia han perpetuado los mecanismos de opresión, encarnados en el propio fenómeno de la brujería.












