El Muro de Villanúa crece en participantes y en desafíos

Este sábado, 2 de agosto, a partir de las 10 de la mañana se va a celebrar la cuarta edición de El Muro, la prueba de obstáculos que se desarrolla a lo largo de 26 de las 28 gradas del barranco de El Lierde de Villanúa. Más de cien corredores van a participar en una espectacular prueba que se ha ganado por derecho propio un lugar entre las competiciones más atractivas del verano pirenaico. Las inscripciones se pueden realizar hasta las 23:59 horas del jueves 31 de julio en la web www.turismovillanua.es y de 16:00 a 20:00 horas del día anterior a la prueba en el polideportivo de Villanúa.

Las 26 gradas del barranco de El Lierde (el barranco tiene un total de 28), en Villanúa, se van a convertir nuevamente este sábado en los temidos muros que deberán superar los más de cien participantes que van a tomar la salida en la cuarta edición de “El Muro”, la carrera de obstáculos más espectacular del Pirineo. En cuatro años la prueba ha crecido imparable en número de inscritos, en dificultad, en popularidad y también en expectación, porque cada año se incorporan al circuito nuevos retos que ponen a prueba la destreza y la resistencia física de los atletas.

Como explica Marta Millaruelo, la experta corredora del OCR Aragón que ha ganado la prueba en sus dos primeras ediciones, “al margen de la exigencia física, El Muro pone sobre todo a prueba nuestra fortaleza mental porque no gana necesariamente el más fuerte sino el que mejor se adapta a las dificultadas del circuito”. Millaruelo volverá a estar este sábado en Villanúa junto con un elenco de expertos en carreras de obstáculos y otros participantes que se van a aproximar por primera vez a una especialidad que no se parece a ninguna otra.

En las últimas semanas se han realizado trabajos de mantenimiento en el barranco de El Lierde para extraer aquellos materiales que han ido colmatando los diques en los últimos años y que suponían una pérdida de eficacia en el control de las avenidas del barranco. Estos trabajos han modificado ligeramente la fisonomía del barranco, pero no han afectado a la estructura de las 26 gradas, que serán los principales obstáculos que deberán superar los corredores. Pero no serán los únicos. La organización ya ha anunciado la incorporación de nuevas dificultades al explosivo circuito, que lo hará más espectacular y complejo si cabe.

Porque este es el principal objetivo; que cada año haya sorpresas y nuevos retos que incrementen el desafío de los corredores y el espectáculo deportivo que contemplan los cientos de espectadores que jalonan los extremos del cauce del barranco. Angel Varela, coordinador de Deportes del Ayuntamiento de Villanúa, señala que “cada año intentamos mejorar el circuito e incorporar nuevos obstáculos siguiendo también las sugerencias de los corredores, que son los que mejor nos pueden indicar cómo evolucionar. Después de tres años ya tenemos una experiencia y un conocimiento para identificar en qué zonas podemos mejorar y en cuáles se pueden incorporar nuevos desafíos”.

Desde Villanúa Deporte se guardan con celo las novedades que este año mostrará el circuito. El eje central de la prueba son esas 26 gradas del barranco de El Lierde, que conforme se endurece la prueba se transforman para muchos en muros casi insalvables. El circuito tiene dos duros obstáculos nada más salir desde del polideportivo municipal: los corredores deben atravesar arrastrándose (por debajo de unos cables electrificados) la pista de vóley playa y después mover unas grandes y pesadas ruedas de tractor. Superados esos primeros ejercicios de fuerza y destreza, enfilan a través de unos túneles el barranco de El Lierde con sus 26 gradas, las dos últimas las más duras y exigentes. Muchos corredores necesitarán las sogas colocadas para facilitar su ascenso.

Al transitar por debajo del puente por el que pasa la carretera N-330, los atletas tendrán que hacerlo agarrados a unas cuerdas sin posibilidad de pisar el suelo. En el rápido descenso portarán en un tramo unos pesados troncos de madera, recorrer unos metros dentro del cauce del barranco de los Borgazos y apenas dos metros antes de cruzar la meta, superar unas grandes pacas de paja en forma de elevados escalones. Los obstáculos que se han sumado este año son el secreto mejor guardado.

Aprovechando la estructura de canalizacion del barranco del Lierde, las sogas instaladas por la organización y el acondicionamiento respetuoso del entorno, se ha logrado diseñar un track único en el mundo que atrae la atención de cientos de espectadores. Es otra de las cualidades de esta espectacular prueba: el público la puede seguir íntegramente y animar a los corredores de cerca desde los márgenes del barranco o en el puente que lo cruza a la altura de la carretera nacional. Es un espectáculo

Al igual que el pasado año, en esta cuarta edición se ha previsto una prueba clasificatoria para la categoría de adultos, que comenzará a las 10 de la mañana, y la final, que se celebrará en torno a las 12 del mediodía. Se mantiene la categoría de parejas mixta (contará el tiempo del que llegue segundo) además de la categoría infantil, con inscripción gratuita, que se disputará entre las dos pruebas de adultos.

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